menú del día
Home / , , , / La reconfiguración de la clase política en México. La Gaviota y sus dispendios
La reconfiguración de la clase política en México. La Gaviota y sus dispendios
Por:  / 19 abril, 2015

GUADALAJARA3.0/Aritmética Jaime Oliver

La reconfiguración de la clase política comienza con el declive de su legitimidad. No es un proceso racional, ni planificado, responde a la percepción y preferencias de los gobernados. Las elecciones no prometen un cambio en la clase política, elegimos los mismos que ya están puestos en la palestra de los elegibles, los que ya disfrutan de la ventajas de la clase política.

La clase política es un fenómeno bastante raro que no responde a la lógica matemática, un grupo minoritario controla y es superior a un grupo mayoritario. Según Gaetano Mosca, politólogo italiano, la fortaleza de la clase política no es el número de sus miembros, sino su capacidad de organización. En cambio, la masa (los gobernados) está desorganizada.

Además, la clase política debe destacarse y que eso sea apreciado por los gobernados. Mosca considera que en la modernidad la clase política es aquella que demuestra riqueza, aunque no sea del todo claro si se es rico por ser de la clase política o si por ser rico se pertenece a la clase política.

En México la clase política se comprende por los políticos que tienen un cargo y de hecho toman sus propias decisiones, políticos sin cargo cuya influencia determina en ciertas decisiones relevantes, empresarios, líderes de opinión (o monopolizadores de la opinión), narcos y actores de televisión emparentados con políticos. El criterio de acceso a la clase política en México es el dinero y también la popularidad unida con el parentesco. Angélica Rivera (la Gaviota) logró entrar y pertenecer a la clase política al casarse con Peña Nieto.

En los últimos meses la Gaviota pasó de ser juzgada como la actriz exitosa que lograba el más alto raiting en sus telenovelas, a ser juzgada como miembro de la clase política que disfruta del lujo y del dispendio de dinero, que suponemos, es dinero público. La casa blanca, su paseo por Reino Unido en calidad de primera dama y sus compras en Berverly Hills la muestran banal, indiferente con la situación desalentadora de la economía nacional, alejada de la mayoría de los mexicanos, que claro son pobres, hasta madre irresponsable por malcriar con regalos lujosos a sus niñas caprichosas. ¿Dónde quedó la Gaviota que cosechaba magueyes? ¡Gaviota! preguntó con sarcasmo. A mi no me sorprende, lo que sorprende es que se incremente la crítica a su conducta.

¿Acaso los criterios del dinero y la popularidad no responden a la clase política que esperamos para México?

Ahora los ciudadanos mexicanos buscan que sus gobernantes sean lo más cercanos a ellos, más no parecidos, pues la característica de una clase política es destacarse de la masa. Al menos se espera que su conducta conocida refleje respeto, conocimiento y hasta conciencia de las condiciones tan desalentadoras del país.

Esperemos que este declive de la legitimidad de la Gaviota sea el preludio de un cambio en el criterio de acceso a la clase política. Esperemos que el dinero o la popularidad televisada ya no sean criterios aceptados enteramente como características de los que gobiernan.

Deja un comentario
Te puede interesar
Lo más reciente
tenemos una cita
Narcobloqueos: miedo a la incertidumbre
En Guadalajara solía creerse que nada pasaba, que éramos una ciudad de orden y de acuerdos. En la ciudad vivían las familias de los narcos, justo porque era un lugar neutral, un lugar tranquilo. Tras los narcobloqueos del pasado 1 de mayo esas creencias se desdibujaron y nos colocaron en una situación de incertidumbre.