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“Fotolvidarte: sueño”, un libro que no necesita de apellidos para ser presentado
Por:  / 16 abril, 2015

GUADALAJARA 3.0/Estefanía Ruelas

“Fotolvidarte: sueño”, un libro que no necesita de apellidos para ser presentado

(15 de Abril del 2015).- Con un casi imperceptible olor a cerveza y café, y una luz tenue que apenas iluminaba el foro del café Palíndromo, fue que el día de ayer se presentó “Fotolvidarte: sueño”, poemario escrito por Miguel (así, sin apellidos).

Durante la presentación se contó con la participación de dos poetas tapatíos, Ángel Ortuño y Álvaro Luquín. El primero habló sobre lo importante de la composición del texto, pues éste libro cuestiona el orden del discurso y desfasa los parámetros del “lugar y el tiempo”, y aseguró a los presentes: “Operen este libro de la manera que quieran, pocos libros dan a uno ese placer sobre la lectura”, y agregó, “quizá es un libro que al final se ve más redondo de atrás hacia adelante”. Además destacó la importancia de la complementariedad que se encuentra en la obra gracias a la relación ilustración-texto; para lo que explicó que la fotografía no se distingue mucho del poema, pues  aunque sea estática tiene una temporalidad por medio del contexto en que se mire y según el sentimiento que se tenga. Por eso puede que uno no observe lo mismo en las imágenes del libro después de un segundo o tercer vistazo.

Por su parte, Álvaro Luquín nos leyó lo que se mira en la contraportada del poemario, escrito por él mismo: “Miguel muestra con este libro que la presencia de una aparición, ese rastro que queda de algo que fue y que ahora de nuevo es (la imagen fotográfica) y aquello que es y ahora de nuevo fue (el texto poético) se enlazan en un solo misterio, un conjunto como el que este libro sugiere en su probabilidad de enlace, de unidad y, a la vez, por qué no, de desencuentro, un desencuentro que acaece en un mismo lugar y al mismo tiempo.”

Después de esta introducción a la obra, Miguel nos contó cómo es que escribió el libro mientras era estudiante de licenciatura y realizaba viajes a raite por  todo el territorio mexicano; lo que lo inspiró para ligar la forma en que se concibieron los poemas con el proyecto “Ululayu o el viaje en bicicleta” (que es parte del movimiento de fomento a la lectura “Por favor, lea poesía”, iniciado por él en 2009). En la página web del proyecto nos explica: “Repartiré 150 mil calcomanías en un recorrido en dos ruedas por más de 10 mil kilómetros de brechas, caminos y carreteras de América Latina durante un lapso aproximado de dos a tres años, con la finalidad de compartir poesía y fotografía con todos aquellos que encuentre en el camino sin importar el lugar”. Cabe señalar que el libro es parte de la causa, pues el dinero que surja de su venta será destinado a  la realización de esta travesía.

Antes de finalizar el evento, el autor leyó a la audiencia algunos de los poemas contenidos en el libro, tras lo cual aumentaron las ganas  de los presentes por conocerlos de primera mano.  Sin duda la obra de Miguel que, en palabras simples pero no corrientes,  trata de cómo durante al redor de nueve años “la poesía se cogió a la fotografía, y la fotografía se cogió a la poesía”, y de cómo éste hizo un trio con ambas; es una invitación abierta no solo para leer poemas, sino también para vivirlos y ser parte de los escenarios que hicieron posible su concepción.

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