menú del día
Home / , , / El murmullo de Juan.
El murmullo de Juan.
Por:  / 10 enero, 2016

Diseño extraído del blog de: Erika Tamaura —Un blog sobre las horas.

Germán Dehesa contaba de aquella vez que conoció a Juan Rulfo, “Cuando Juan Rulfo ya era Juan Rulfo”, en el Instituto Nacional Indigenista, donde el autor de ” Pedro Páramo ” jugaba al domino y su jefe se molesto por el ruido de las fichas ,así que Rulfo hizo un domino de cartón para seguir jugando… Así era el gran escritor jalisciense.

 

Juan Rulfo falleció el 7 de enero de 1986. Fue el gran paisajista literario de México, la cual podemos disfrutar con su aroma a tierra mojada.

 

La literatura de Rulfo fue admirada por todos, de desde García Márquez hasta aquellos que encuentran en el, una memoria oral viva, de donde las leyendas de los viejos caminos y pueblos se transforman en magia, sus cuentos son el murmullo de lo lejano, de la nostalgia.

 

”  La luna iba subiendo, casi azul, sobre un cielo claro. La cara del viejo, mojada en sudor, se llenó de luz. Escondió los ojos para no mirar de frente, ya que no podía agachar la cabeza agarrotada entre las manos de su hijo….” No oyes ladrar a los perros. Juan Rulfo.

 

Los textos de Rulfo están presentes en las calles , en las veredas, en las arrugas de los abuelos, en el silbido del tren, en la nostalgia y en un olvido que nunca nos deja.

 

“Se oyen las gotas de agua que caen del hidrante sobre el cántaro raso. Se oyen pasos que se arrastran. . . Y el llanto.

Entonces oyó el llanto. Eso lo despertó: un llanto suave, delgado, que quizá por delgado pudo traspasar la maraña del sueño…” En el hidratante las gotas caen una tras otra. Juan Rulfo

 

Fue asi con ” El llano en llamas ” un libro de relatos y la novela “Pedro Páramo ” Juan toma un lugar único en los relatos, en la literatura mundial. Celebremos leyendo sus obras, en descubriendo a este gran escritor mexicano.

 

“Tengo la boca llena de ti, de tu boca. Tus labios apretados, duros como si mordieran oprimidos mis labios… Trago saliva espumosa; mastico terrones plagados de gusanos que se me anudan en la garganta y raspan la pared del paladar… Mi boca se hunde, retorciéndose en muecas, perforada por los dientes que la taladran y devoran. La nariz se reblandece. La gelatina de los ojos se derrite. Los cabellos arden en una sola llamarada. “Pedro Páramo.

Deja un comentario
Te puede interesar
Lo más reciente
tenemos una cita
Narcobloqueos: miedo a la incertidumbre
En Guadalajara solía creerse que nada pasaba, que éramos una ciudad de orden y de acuerdos. En la ciudad vivían las familias de los narcos, justo porque era un lugar neutral, un lugar tranquilo. Tras los narcobloqueos del pasado 1 de mayo esas creencias se desdibujaron y nos colocaron en una situación de incertidumbre.